Por: Gazoo Starr 
@VivaGazoo

Muchos, al enamorarnos, solemos prometer. Algunos prometemos cosas tangibles, algunos prometemos proteger los sentimientos de la otra persona; nunca mentir, siempre cuidar. Otros prometen bajarte la luna, y si eres Wilson Fisk, prometes la Ciudad más importante del mundo: New York.

La tercera temporada de Daredevil es la triste historia de amor de un hombre sumamente enamorado. Wilson Fisk lucha contra viento y marea para proteger a su amada de cualquiera que intente hacerle daño, preparar la ciudad para su llegada y, literalmente, obsequiársela. ¿Alguien aquí puede decir que ha hecho tanto por amor? Por desgracia, no hay final feliz, como suele suceder en las mejores canciones de amor. Siempre hay quien quiere ver las relaciones fracasar. En este caso, es Matt Murdock, el demonio de Hell’s Kitchen, y sus amigos.

La actuación de Vincent D’Onofrio es un tour d’ force. Cada escena en la que se encuentra exige tu atención; con cada palabra te convence un poco más de irte de su lado. Desde el primer season sabemos que Wilson Fisk, conocido como Kingpin, es poderoso. Aquí vemos hasta donde llegan sus conexiones. Spoiler: Lo controla todo. Vemos a un Fisk que, aunque preso, es quien está al mando, y su sentido de sofisticación termina donde empieza la bestia salvaje que lleva dentro.

Es imposible, cuando está junto a Vanessa, no pensar en Fisk como el último de los caballeros; el último de los románticos de la Tierra. Su forma de tratarla, cuando la mira, como la toca, lo smooth que es al bailar con ella, hacen de Wilson Fisk el sex symbol que los obesos calvos hemos esperado que nos represente toda la vida.

Si a diferencia mía eres de los que le echan porras a los buenos y no al rudo, déjame decirte que sufrirás en esta temporada. Todavía en el último capítulo, a minutos de este terminar, parecía que todo estaba perdido para Matt y sus amigos. El showrunner quería ver a Daredevil jodido hasta lo último, a punto de perderse a sí mismo y romper con su promesa de no matar. Por ejemplo, hay una escena que me recordó al “Red Wedding” de Game of Thrones, solo que ocurre en las oficinas de un periódico y nadie se esta casando.

Esta historia, basada en el arco “Born Again” de los comics, te hace pensar que, definitivamente, la única solución a este problemón es cometer asesinato. Así de mal están las cosas para los protagonistas.

Daredevil se encuentra al comienzo de la temporada pensando en dejar atrás a Matt Murdock, el vigilante suplantando a la verdadera persona. Esto hace que se aleje de sus amigos y les permita brillar.

Foggy Nelson demuestra su valía como abogado mucho más allá de ser el amigo cómico de Matt. Su actitud positiva contrasta con la de Matt Murdock y Karen Page, quien pierde mucho de quien creíamos que era con una serie de flashbacks.

Karen, en el primer season parecía inocente, incluso no sabía ni agarrar bien un arma cuando (spoiler) mató a Wesley. Aquí vemos que no solo había disparado antes, sino que tenía buena puntería dándole a Buddhas de cerámica y hasta al brazo de su novio cuando la vida de su hermano peligraba. Esto le resta valor al trabajo de temporadas pasadas.

Además de Fisk, el villano secundario es el agente del FBI, Ben Pointdexter, quien un día se convertirá en Bullseye. Poindexter es, a diferencia de Wilson Fisk, lo menos romántico que existe. Es un stalker que no sabe respetar el espacio ajeno. ¿Cómo un niño que fue catalogado como psicópata entra al FBI? ¿Por qué con esa puntería no buscó trabajo como pitcher en las Grandes Ligas si era su pasión cuando niño? No se explica en la serie, como tampoco nos explican su habilidad para la puntería. Simplemente el tipo está cabrón a la hora de apuntar.

Las diferencias entre Pointdexter, hábil en batallas a larga distancia, y Daredevil, un maestro de la lucha cercana, se juntan para crear peleas refrescantes; vemos que más allá de irse al toma y dame, deben tener una estrategia si no quieren sucumbir ante el otro.

Daredevil es un show de acción, y en este renglón no decepciona. Tiene una escena de acción de una sola toma en el capítulo 4 que dura casi 11 minutos. Con esta escena, en la que Matt intenta escapar de una prisión, superan por mucho las escenas de lucha claustrofóbica en pasillos que se hicieron famosas en las temporadas pasadas. De hecho, pocas escenas, sea en televisión o cine, superan lo que lograron en este episodio. La pelea final también resulta refrescante. En vez del habitual dos contra uno, vemos un “triple threat match” digno de Wrestlemania.

Daredevil en esta temporada vuelve a lo básico, y es lo mejor que pudieron hacer. No hay tramas místicas ni villanos mileniales; solo un hombre peleando para que él y los suyos no lo pierdan todo. Por otro lado, vemos a uno de los mejores villanos que ha sido interpretado en el mundo Marvel, robándose el corazón de toda aquella mujer que aun crea en el amor, aunque sepamos que todas son maldad pura.

Mi nombre es Gazoo Starr, besos a los que me recuerdan y flores al que ya me olvidó. Les recomiendo ver esta temporada, y espero que no la cancelen como ha sido el caso de Luke Cage & Iron Fist. Espero aprender más del arte de la seducción del nuevo símbolo sexual: Wilson Fisk.

Gazoo Starr

Gazoo Starr es el fundador del legendario blog puertorriqueño La Letrina. Ahogado en el dinero y vaginas que conlleva ser un exitoso blogger en una isla olvidada por Dios, decidió dejarlo todo y dedicarse a conseguir su sueño: trabajar en restaurantes chinos para conseguir la receta perfecta de pepper steak. En su tiempo libre es maestro, y un pendejo a tiempo completo. Besos a los que me recuerdan y flores para el que ya me olvidó.