Por: Mel Desireé
@meldesiree_ 

En los últimos años, el rol de la mujer ha cambiado drásticamente. El feminismo ha existido desde los tiempos antaños, pero ahora lo lidera una generación que dice lo que piensa sin importar quién tenga de frente.

Toda causa tiene un efecto, y en este caso, son las mujeres las que se están haciéndose sentir por todo el mundo exigiendo equidad e igualdad de género. Las féminas del reggaetón y el trap también están haciendo lo suyo y prometen quedarse con todo.

Pero antes de continuar, es importante mencionar, que este sendero lo construyó la reina del género. Sí, señoras y señores, les hablo de la inigualable e irremplazable, Ivy Queen.

La caballota dejó muy claro, por allá por los 90, que ella es la que manda y decide cuándo van al mambo. Y por si quedaban dudas, aclaro: “sí, tú me puedes provocar, pero eso no quiere decir que pa’ la cama voy”. Ivy es la pionera del género. Desde sus inicios, ella tenía el toro por los cuernos en cuanto al cortejo con el sexo opuesto. ¡Gracias, Ivy!

Entonces, ahora bien, ¿dónde quedan las nuevas muchachitas que están sonando hasta por debajo de las piedras? Bueno, no lo podemos negar, están en su momento y se lo están viviendo al 100. 

Becky G: Creciendo como la espuma

Con solo 21 añitos, Rebecca Marie Gómez, es ganadora de varios premios importantes en la industria, como lo son los Latin American Music Awards y Premios Juventud.

Aunque Becky comenzó siendo menor de edad, hoy sus canciones más sonadas en español, “Mayores” y “Sin Pijamas”, demuestran que ya no es ninguna niña. Sabe lo que quiere, cómo lo quiere y el tamaño de su preferencia.

Mientras que por décadas escuchábamos a todos los reggaetoneros decir: “Llama que yo le caigo”, esta mujer vira la tortilla y es ella la que dice: “Tranquilo, que yo voy de camino. Calmao”. Ella tiene el control. Ella dicta el camino y el ritmo de la ecuación.

En una entrevista a un medio español, Becky mencionó que, la cultura latina tiene muchas cosas que son súper bonitas, pero no le gustaba su machismo. ¡Cuánta verdad! Somos gente con mucho sabor, de buena fe y buen corazón, pero lamentablemente nos atrofia el machismo.

En fin, Becky, sigue tejiendo el camino que vas bien.

Karol G: Defiende el empoderamiento y independencia de las mujeres.

Parece que esta generación tiene una fijación con la letra G, pero bueno, la idea aquí no es cuestionar su creatividad. Carolina Giraldo Navarro, mejor conocida con Karol G, de Colombia para el mundo, ha trabajado con grandes exponentes del reggaetón como Nicky Jam y De La Ghetto. Antes de saltar a la fama, fue corista del cantante colombiano Reykon, quien luego le dio la oportunidad de estrenarse como solista.

Repasando su canción más sonada hasta el momento, Karol describe un sonido particular de la “Cama”. Según mi interpretación, el ruido representa lo bien que la estaba pasando mientras que al otro, se le fue al tren; probablemente por morón. Quizás no era necesario repetir mil veces en la canción cómo sonaba la cama, pero bueno.  

Dejemos atrás el incómodo chillido y fijémonos en el verso. Desde el principio de la canción, deja claro lo feliz y rampante que está. Karol le deja saber a calzón quitao’ que, “no hay carteras, ni joyas, ni cremas que la hagan cambiar de opinión”. Precisamente, un verso común en las canciones de los reggaetoneros son todas las bazofias materiales que ofrecen como complemento exclusivo de la interacción sexual. Creo que el mensaje de empoderamiento e independencia está claro.

Natti Natasha: Cuenta con la mentoría de “El Rey”, Don Omar.

Dominicana de nacimiento y descubierta por Don Omar. En 2012, sonó y sonó con la canción “Dutty Love” junto al King del género. El único miedo de Natti para ese entonces era “fallar en el amor” —literalmente—, pues destilaba esa muchacha con ideas románticas y cursis.

Natti estuvo sin ser mencionada por un tiempo, ya que le dio una pausa a una carrera que apenas comenzaba. El caso es que, años más tarde volvió a subirse a la marea y colaboró con Farruko, Daddy Yankee y Don Omar, pero ya no era la muchachita que temía irse por un barranco por culpa de cupido.

Natti Nat, enterró su lado inocente en 2018, después de revelarle al mundo, junto Becky G, que las pijamas son innecesarias, y en eso sí estoy completamente de acuerdo. Becky y Natti van a lo suyo. Empiezan el cortejo, le echan leña al fuego y por ahí siguen. A diferencia de los macharranes, —quienes juran tener el permiso de mover el caldo como les da la gana— Becky G y Natti Natasha, vuelven a virar la tortilla. 

Así que, queridos míos, no se vistan que no van. El “toque de queda” es pa’ ustedes, no pa’ nosotras.

Podrán decir lo que sea del reggaetón, pero seguirá sonando y no dejaremos de perrearlo. ¿Lo mejor? Hay más féminas sin miedo a decir que tienen el sartén por el mango y van por ahí con el mazo dando.

Solo me resta darles este friendly reminder, por si es que todavía no han entendido bien las canciones de estas damas:

Primero, todas las interacciones sexuales tienen un principio básico y se llama consentimiento. Así que, no importa quién empiece a tirar maíz, hay que preguntar. Aquí no aplica el refrán: “Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma”.

Segundo, las mujeres vamos en volanta. Ya sea que nos apetezca un paseíto corto o de mayor distancia, cualquiera de los dos está bien. Es momento de dejar atrás las limitaciones impuestas, y los estándares correctos y de moral, fabricados por una sociedad que se contradice constantemente.

Tercero, el sexo es una necesidad fisiológica más. Así que, vivan y disfrútenlo responsablemente. Si deseas alguna “bendición”, ya sabes cómo se encargan. Y como dijo mi adorado Residente: “Nadie lo dice, pero todos quieren sexo”.

Mel Desireé

Soy Mel Desirée, puertorriqueña prestada en la ciudad de Nueva York desde enero de 2017. Publicista de profesión, pero cantante de vocación. Usuaria de cafeína, amante del arte en todas sus transformaciones y cliente fiel de las “horas felices” en los chinchorros neoyorquinos. Actualmente, me desempeño como Asistente Editorial en MamásLatinas y estoy en pleno desarrollo de mi carrera musical. Me gusta escribir sobre la comunidad de artistas emergentes; contar su historia me llena de felicidad. Vivo en la constante búsqueda, cuestionando y explorando. Intento vivir balance con la lucha eterna entre alimentarme bien, ejercitarme, pero sin olvidar los placeres de vida.