La prensa puertorriqueña publicó múltiples notas para denunciar la compra cientos de drones anaranjados a razón de $500 cada uno durante la emergencia causada por el huracán María, cuando el precio promedio de estos era $75.

El que no se enteró por los informes periodísticos, al menos se enteró por los memes. Sí, todos hemos visto decenas de ellos en redes sociales. Bien dice el refrán “reír para no llorar”…

Sin embargo, ¿es suficiente? ¿Nos basta con reírnos de cómo se van por el chorro cientos de miles de dólares en drones anaranjados “prestados” y contratos para puestazos, entre otras cosas?

Llevo días pensando en lo que terminé llamando el “Síndrome de Dory” sí, la de Finding Nemo. Como saben, ella sufre de pérdida de memoria a corto plazo. ¿Les suena familiar, verdad? La famosa memoria corta de nosotros los boricuas. Incluso yo, que estoy en el ejercicio periodístico paso trabajo en recordar ciertas cosas con tanto flujo de información.

Pero, también entiendo que es responsabilidad de todos. El país está en medio de tremenda crisis económica. ¿$500 le parecen poco? ¿Cómo le hubieran caído esos pesitos cuando hicieron filas por horas para ver si podían sacar algo de la ATH después del huracán? ¿O para pagar el bill de la luz que está impagable y va a seguir subiendo? ¿O para el agua, la gasolina…? ¿Cuántas horas tienen que trabajar para ganar esa cantidad?

Cuando el boricua de a pie empiece a medir esos despilfarros en tanques de gasolina, pago del celular, pago de la pensión de los nenes, de seguro médico no se le va a olvidar que todas sus necesidades, horas y días de trabajo se reducen a un pote plástico pintado de color naranja.

Se acerca la contienda electoral, y en este próximo año debemos más que nunca engavetar a Dory y recordar todo lo que olvidamos por el día a día, las redes sociales y por el aguante diario.

Cuando el político, de partido que sea, llegue a su casa a hacer campaña, cuando por fin le pavimente la carretera, saque un tiempito pa’ recordar su desempeño en los pasados años. Recuerde cuántas gomas explotó pasando todos los días por la misma carretera, los aros vira’os… los sustos.

Lea sus plataformas, sea candidato a alcalde o alcaldesa, legislador o legisladora, o a la gobernación. ¡Del partido que sea! Luego de su propio recuento de malos ratos puede entonces rajar la papeleta.

 

Miladys Soto

Periodista y relacionista profesional con ocho años de experiencia. Adicta a los viajes, con la meta (y esperanza) de darle la vuelta al mundo. Fiel creyente de que la última la paga el diablo y que nadie te puede quitar lo bailao. Guilty pleasure: la pizza con piña.