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Por: Miladys Soto
@miladyssoto

Los puertorriqueños hablamos de forma muy directa en comparación a cómo se expresan las personas de otros países de Latinoamérica. Sin embargo, a veces omitimos gestos que, más que culturales, son de buena educación.

“A dónde fueres haz lo que vieres”, dice el refrán, y eso fue precisamente lo que hice los dos años que viví en la Ciudad de México. Al menos en todo lo relacionado a cortesía. Obviamente no me había percatado de los “rough” que sonaba al hablar, y unos buenos amigos me explicaron los modales mexicanos al expresarse.

En México, como en Colombia y otros países latinos, son muy formales al hablar. Y no hacerlo puede ser visto como una descortesía o mala educación.

Al principio me parecía demasiado decir “por favor” casi al final de cada oración, hasta que me fui acostumbrando. Pedía un taxi y le daba las instrucciones al conductor “ahora a la derecha, por favor. Luego a la izquierda, por favor…” y así sucesivamente. Poco a poco se me hizo normal esa forma de hablar, hasta que regresé a vivir a Puerto Rico. Entonces ahí noté aún más nuestra diferencias.

Muchas personas no contestan los buenos días y mucho menos los dan. ¡Pero susurra un insulto para que veas cómo rápido te contestan! Porque están al tanto, te escuchan, solo te ignoran a propósito.

Enviamos o contestamos los correos electrónicos y mensajes de texto en múltiples plataformas sin saludar, o peor aún, te dejan en visto, como si fueran a perder los dedos de la mano al escribir “buen día”.

Dar los buenos días, decir buen provecho, etcétera es de vital importancia tanto en el plano personal como el profesional. Pienso que dice mucho de nosotros como personas, de como somos realmente.

En uno de sus viajes tuiteros Bad Bunny dijo algo los otros días y no pudo tener más razón. “Traten bien a la gente, eso no cuesta nada”, dijo la estrella del trap. Y sí, ser amable y educado es gratis. Ser cortés con el prójimo en todos los ámbitos, laboral, personal, etcétera no cuesta nada y al contrario, puede generar siempre un ambiente más favorable.

Así que la próxima vez que alguien lo salude conteste con respeto y cortesía, que no le van a cobrar nada…

 

Miladys Soto

Periodista y relacionista profesional con ocho años de experiencia. Adicta a los viajes, con la meta (y esperanza) de darle la vuelta al mundo. Fiel creyente de que la última la paga el diablo y que nadie te puede quitar lo bailao. Guilty pleasure: la pizza con piña.