Por: Carlos Román
@carlosroman24

Carta abierta a la Federación del Fútbol de Puerto Rico:

Un reguero de sensaciones para expresar un sentimiento de tristeza y molestia a la vez. Las cosas pasan por una razón y una acción ocurrida con nuestra Federación de Fútbol, la provocó en su máxima expresión.

En estos días, navegaba por mi Twitter comentando sobre la actualidad de nuestros jugadores y la Selección Nacional. Poco a poco buscando, encontré que la organización más importante en el fútbol de Puerto Rico me había bloqueado con su cuenta oficial de las redes sociales.

Algo que honestamente no me afecta, pero con solo ver lo preocupante de no aceptar la democracia del fanático que desea dar una opinión positiva y negativa a la vez, me bastó. Lo impresionante fue ver a muchos seguidores comunicándome lo que también a ellos le había sucedido en algún momento. Recordemos que se acercan las elecciones presidenciales de la Federación (diciembre de este año).

Quieren tapar una realidad y vender algo inexistente, como un jardín color de rosas, al poco público que está al tanto de lo que pasa, y que ya dejó de ser ciego. La mala interpretación de las cosas, siempre daña una buena acción; como las críticas que estoy haciendo para hacer claro el asunto.

Hace poco comenté que los mejores futbolistas boricuas no se encuentran actualmente en la Selección Nacional. La mayoría de ellos están cumpliendo la vida de todo adulto, que consiste en buscar el peso necesario para completar con las responsabilidades que cargamos diariamente.

Las excusas se están acabando y los atletas están alzando su voz para acabar su injusticia. Recordemos que hace un tiempo reciente, las jugadoras de la selección llevaron un mensaje claro en el amistoso contra Argentina. Un gesto que me llamó mucho la atención y respeté hasta al final. Todo el mundo tiene el derecho a ser escuchado y por luchar por los derechos que le pertenecen.

No obstante, la falta de profesionalismo en todas las categorías, ha hecho que la mayoría tome otros caminos en sus vidas para ser productivos. Sobretodo, todos esos años de trabajo para los futbolistas que lucharon hasta lo último para representarnos internacionalmente y al final fueron sustituidos por alguien que no se tenía la mínima idea de que existía.

Tampoco es suficiente que sufran con el “crecimiento”, que una gran parte de los clubes quiere, que se simplifica en solo ganar títulos locales y no con el enfoque de desarrollar correctamente al futbolista.

Los sueños distantes

Lo más que me cansa es ver todas las promesas que no se cumplen. La pirámide invertida del fútbol es importante, pero dando profesionalismo al macro, organizaría lo que nunca ha tenido un control.

La guerra por tomar el control de tener una liga estable sigue siendo algo sin final. La Federación Puertorriqueña de Fútbol (FPF) con una idea que parece ser reciclada, vuelve al mando a funcionar en una manera que solo ellos tienen fe de que tendrá resultado.

Por otro lado, sale de la oscuridad la Puerto Rico Soccer League (PRSL), prometiendo una versión mejorada, pero presentando proyectos oficiales en una maqueta a bolígrafo y soñando con ir a un mundial, cuando la semilla a penas toca la tierra.

Nuestro fútbol confía y apoya todo lo que provoque mantenerlo activo, pero siempre sucede algo que lo mata. La falta de credibilidad y consistencia siguen derrumbando poco a poco lo que podría ser una salvación para lo que tanto queremos.

Desde organizaciones públicas, hasta privadas como los Puerto Rico Islanders y el PR Football Club, dejaron las escasas esperanzas en el piso. Teniendo una base, que cayó duro, pero más fuerte aún, desaparecieron del mapa y nos hizo ver que no podemos depender de un solo club profesional.

Lo que se tiene que saber

La lucha de poderes surge en cualquier rincón del planeta, pero en Puerto Rico, es notable hasta para el que no le interesa este deporte. Tomar el control de una organización para solo beneficiarse ellos mismos y no mirar que más adelante hay gente que sí quiere ver progreso.

Desde lo básico, como la representación ausente de los directores técnicos en partidos importantes de la Selección, ya sea por la razón que sea. El incumplimiento de pagos que por años, personas que han sido parte de esa empresa, siguen reclamando grandemente.

No es justo ver a países cercanos, con menos ingresos, teniendo mucho más éxito que Puerto Rico. Los rumores corren y está en el que cree y el que le da lo mismo. Una gran parte de personas profesionales, que saben de fútbol, tienen la experiencia, y cumplen con los requisitos para estar desarrollando el fútbol como se supone, no pueden hacerlo con lo que de arriba se ve como un monopolio, que solo un grupo de personas, se saben las reglas.

No es suficiente que los padres hagan los sacrificios e inversiones necesaria para que sus hijos tengan un futuro en el fútbol. No hay como salir, no hay como ver el camino correcto para llegar a lo que se queda como un sueño.

Hay que amar el fútbol y no vivir de él.

Carlos Román

Decidí hacer este blog por una cosa: el futuro. Siempre me pregunto, ¿qué pasaría si…? Así que este blog es una buena oportunidad para poner a pensar a todo el mundo