Por: Miladys Soto
@miladyssoto

Sigo al “Guarromántico” en redes y hace un tiempo vi este post que me hizo soltar tremenda carcajada:

Y es que todos hemos visitado alguna vez ese inhóspito lugar donde yacen aquellos que buscaban el amor y solo encontraron… una bonita amistad.

Me ha pasado. Dos veces, para ser precisa. ¡Con la misma persona! Bueno, pero bien dice el refrán: “Fool me once shame on you; fool me twice shame on me”.

Lo que viví hace un tiempo fue lo siguiente: Después de varios años, el destino me reencontró con ese amigo, y se repitió la situación. Señales confusas, mensajes de texto, salidas, y uno empieza a confundirse. Hasta que sientes que es el momento de tener ESA conversación. ¡Ay, la conversación! ¡Qué nervios!

Siempre se llevan dos sacos, el de ganar y el de perder. Pero cuando uno decide tener LA conversación es porque siente que tiene el chance. Es porque, la verdad, uno tiene un solo saco: el de ganar. Y mientras está abriendo el saco de ganadores, llega el momento en que te mandan al friendzone.

Ese pasaje es one way a la fregada. Es una manera bien mona de decirte que no. Un eufemismo, pues.

Si vieron la película “He’s Just Not That Into You” entenderán perfecto. Todos hemos sido Gigi buscando el amor, aunque todos somos la regla, y no la excepción.

Así que, para que no les pase de nuevo y vuelvan a tener una estadía en el friendzonedejen de evaluar “señales”. Las cosas son o no son. Si realmente le interesan a alguien, se lo demostrarán, ¡es algo que se nota! Además, es tan obvio que nunca tendrán que tener LA conversación.

Cuando sientan que están “evaluando” señales, mejor váyase con su música para otra parte. Siempre habrá gente dispuesta a bailar.

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Miladys Soto

Periodista y relacionista profesional con ocho años de experiencia. Adicta a los viajes, con la meta (y esperanza) de darle la vuelta al mundo. Fiel creyente de que la última la paga el diablo y que nadie te puede quitar lo bailao. Guilty pleasure: la pizza con piña.