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PELEA

Crack Baby Beats es la primera entrega de cinco escritos, en los que viajamos en el tiempo y exploramos la historia del Trap, subgénero que se está quedando con el mundo musical.

Establecida como punto final de los ferrocarriles en el antigüo Estados Unidos, el general de la Union Americana William Sherman quemó —literalmente— la ciudad de Atlanta y comenzó el reemplazo de las vías de ferrocarril a caminos, que luego fueron autopistas. Básicamente se puede decir que hoy en día toda autopista mayor de en el Este y Sur de Estados Unidos se une en el corazón de esta ciudad.

Ahora bien, ¿por qué es importante esta corta clase de historia? Pues porque gracias a ese suceso y la manera en que construyeron las autopistas, Atlanta se convirtió en el ‘hub’ para el trafico de droga nacional.

Escondida en el “Spaghetti Junction” y distribuida en zonas creadas por la fuerza policiaca, Atlanta creó una cultura que cambió tanto el mundo musical como la sociedad que la compone. Una cultura que nace del trauma de la vida en la calle, la droga que se cocina y se mueve, los strip clubs que son el centro de entretenimiento del barrio y a la vez, el A&R de la escena musical y el hotbed creativo que influye la ciudad.

Esta creación, esta cultura, es el TRAP.

La palabra “trap” significa eso mismo a lo que se traduce: TRAMPA. Una trampa que en este caso representa un circulo vicioso donde las opciones son la cárcel, morir o seguir en la calle hasta que una segunda opción toque la puerta, y eso que toca a la puerta es el “trap life”.

El término “trap” también se usa para identificar el lugar donde se prepara la droga (equivalente al “punto” en Puerto Rico). En muchas ocaciones, donde hay un trap, hay un estudio de música homemade donde los trappers, pasan horas creando música para buscar la manera de salir de la trampa original.

Temprano en el año 2000 los hermanos Demetrius “Big Meech” Flenory & Terry “Southwest T” Flenory llegaron de Detroit a Atlanta con una organización de narcotráfico ya establecida, Black Mafia Family (BMF), y la cual convirtieron en un imperio narco que controlaba territorios desde Los Ángeles hasta Atlanta. Y aunque en 2005 la DEA derrocó este imperio, su influencia en la música no se pudo detener. 

Y es que Black Mafia Family entró al mundo del hip hop. Los Flenory crearon BMF Entertainment, una disquera que usaban para lavar el dinero generado de las ventas de cocaína. Este record label llegó a promover a Fabolous y Young Jeezy, mientras que sus guarda espaldas llegaron a trabajar con P. Diddy, pero todos sus huevos estaban en una sola canasta: Bleu DaVinci, el único rapero que BMF Entertainment firmó. 

Black Mafia Family porque Terry “Southwest T” Flenory se mantenía en Los Ángeles manejando la mercancía que llegaba de México, mientras que Demetrius “Big Meech” Flenory manejaba la distribución desde Atlanta. Es por eso que el estilo de vida que “Big Meech” vivía con BMF Entertainment en Atlanta es el blueprint de los artistas de trap. Como dijo Pusha T en el sencillo ‘If You Know, You Know’:

“Soley responsible for showing rappers how to stand
On the front lines when trappers started throwing bands
Where were you when Big Meech brought the tigers in?
‘Cause I was busy earning stripes like a tiger’s skin”

BMF hacía los mejores parties y eventos que Atlanta había visto: tigres, animales exóticos, todas las strippers y modelos de la escena, raperos multiplatino bebiendo en su open bar, carros lujosos y todas las joyas que podían existir en el cuello de un jodedor.

De esto nace el trap: Crack Baby Music. Música que salió de la paranoia de la guerra en las calle. El underground de Atlanta se enfrentó a este trauma creando un sonido que desde el momento que se le da play a la canción, tú sientes el peligro inminente que el artista trae con él. Sientes las noches donde en un cuarto oscuro se veían las sombras y se escuchaba los tiros; se siente el olor al dope cocinándose en la olla aún estando lejos de la cocina y los nervios de mirar la cámara que protege el trap door cada 5 minutos.

A esto le añadimos el southern rap que se estaba construyéndose en ese momento:

  • Memphis con Three Six Mafia y su temática alta en consumo de drogas y violencia;
  • New Orleans con Cash Money Records y No Limit Records con su movie y manera de moverse en la industria;
  • Houston con UGK y The Geto Boys trayendo ese liriqueo hip hop descriptivo que todos pensaban que no existía en el sur; 
  • Miami con exponentes como 2 Live Crew con su alto contenido sexual y aspectos sónicos que se enfocaban romper las bocinas con el famoso “booty shake music”;
  • y los hip hoppers de Atlanta de los late 90’s como Outkast que innovaban con su sonido,

Cuando el trauma y estas influencias se unieron, se creó un movimiento entero,  la música del trap no tenia chances de perder en el mundo artístico. Y luego con T.I. lanzando álbum “Trap Muzik” (2003), era más que claro que, como Andre 3000 dijo en el 95: “El sur tiene algo que decir”. 

Pero la cosa no se quedó ahí, pues, por bien o mal que sea, una rivalidad entre dos iconos del hip hop conectados en el bajo mundo iba a llevar el trap al mainstream.

En el próximo escrito exploraremos la rivalidad entre Young Jeezy y Gucci Mane, y cómo sirvió de catalizador para llevar el Trap al ojo publico.

Jacqmi  Torres

Explicar mis temas es como establecer un "darker deeper criminal link". Trato de unir los deportes, el cine y la música con sus influencias culturales (pero mucho énfasis en el “trato”). Del Wakanda de Puerto Rico —aka Caguas— y lo demás, pues, es la isla. Viviendo como Globetrotter. Si me ves en tu ciudad, págate un round.