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PELEA

Por: Jacqmi Torres
@jacqmitorres

Estamos en Noviembre de 2018, y en la WWE: no hay Roman Reigns, Braun Strowman sigue siendo desperdiciado, el talento de NXT no progresando tanto en los programas titulares (RAW y Smackdown), y Brock Lesnar siendo el terror de la compañía de nuevo.

¿Realmente llegamos a este momento en la WWE, donde no hay alguien que interese tanto como para conectarte a la programación?

No quiero decir que no hay talento; se puede hasta decir que este es el plantel más talentoso que ha tenido la WWE en 20 años pero, ¿quién sobresale? Ya que Daniel Bryan está teniendo una nueva carrera de campeón, AJ Styles sigue siendo el luchador más duro del planeta y los Seth Rollins/Dean Ambrose/Randy Orton/Dolph Ziggler’s de la vida sigue dando producto de calidad. Pero no hay duda alguna que lo interesante en la WWE está ocurriendo en la división femenina.

Lo que empezó como un Women’s Revolution se ha convertido en el “talk of the town” en el 2018 con la llegada de la leyenda de la UFC, Ronda Rousey. Muchos de los seguidores (tanto de ella como de la WWE) estaban emocionados por esta movida. Esto significaría que Rousey ganaría uno de los dos campeonatos de mujeres y Charlotte, la niña de oro de la compañía, tendría el otro, y se enfrentarían en el main event de Wrestlemania.

Esa idea no suena mal, pero sonaría aún mejor si la WWE no hubiese sobre saturado a Charlotte a un nivel que aún siendo la full face de la división, nadie la salva de los abucheos de un público aburrido por su personaje. Los escritores no han hecho ni el mínimo esfuerzo por vendernos a Asuka, quien tuvo la mejor racha de la historia de NXT y tiene millones de seguidores internacionalmente. Cada vez que intentan empujar a Naomi o Carmella, siempre lo paran a mitad (como hacen como Roman Reigns). A diferencia de Raw, quienes han creado a Alexa Bliss a ser de las favoritas villanas del publico, ¿Quién podría salvar esta división de Smackdown y ser la perfecta para enfrentarse a Rousey?

Entra Becky Lynch. Sí, esa misma Becky Lynch. La que ganó el primer campeonato de Smackdown y, desde que lo perdió, ha sido un pensamiento lejano en los escritores del programa. Becky Lynch ha sido la mujer favorita de todos los fanáticos desde sus días de brunette en NXT. Personalidad increíble, cuerpo de crossfitter, destrezas de promo bastante pulidas y un arsenal de movidas que pocas en el mundo tienen. Becky siempre fue la nena linda del show pero nunca encajó con los planes de la programación.

Hasta su inesperado heel turn contra su mejor amiga en vida real, Charlotte, este pasado agosto en Summerslam que mandó un temblor por toda la industria.

Nadie ha usado un heel turn tan perfecto como Lynch lo ha usado en los pasados meses. Ya llegó al punto que insulta a los fanáticos en sus promociones, y con todo y eso, el publico grita y aplaude porque ellos saben lo perfecta que es la formula que están viendo: una persona agradable/talentosa + un personaje entretenido = oro para el fanático.

Hace unos días, Becky Lynch y las mujeres de Smackdown invadieron a las mujeres de Raw para darle un toque de competencia a la historia de Raw vs. Smackdown que Survivor Series históricamente ha contado. Todo empezó atacando a Rousey en el camerino pero nadie pudo imaginarse lo que paso luego.

Nia Jax, quien se ha hecho famosa por herir realmente a sus competidoras, vio a Becky entrando al ring y le dio un derechazo limpio en la cara, lo que causó que se le abriera parte de la nariz y el área del ojo izquierdo a Lynch en plena programación en vivo. Esto es relativamente sorprendente porque desde que WWE se fue PG, Vince McMahon odia la idea de sangre en su programación.

Becky Lynch no solo se paró y siguió con la historia, sino que destruyó al roster femenino de RAW, repartió sillazos a Ronda Rousey hasta más no poder, se fue para el publico con su cara y manos llenas de sangre, se paró desde las escaleras y nos dio una de las imágenes más memorables que he visto en años reciente en la WWE.

Esto básicamente ha sido el Stone Cold vs. Bret Hart Moment para Lynch, y mira que lo necesitaba. Su transformación de irlandesa querendona, a la mujer más temible en la industria ha sido digna de admirar. Y ya tiene su legión de fanáticos que han creado el culto alrededor de Becky, llamándola “The Man”.

Rebecca Quin, nombre real de Lynch, ha hecho todo perfecto en su camino a la gloria de la WWE y merece ser reconocida por esto. Una mujer que sube a otro talento sin tener que ser egoísta, entrena con otras luchadoras que necesitan su conocimiento, siempre entretiene y no se escucha nada de ella siendo problemática backstage.

“The Man” Lynch es, y se puede debatir, lo mejor que tiene la WWE en el main roster. AJ Styles sigue en la misma constante, Cesaro está botando sus mejores años en pareja, New Day sigue en la misma de hace 3 años, The Club y Finn Balor siguen siendo malgastados al punto que uno siente que ya mismo van a renunciar, y Sasha y Bayley no han podido recobrar el momentum que tenían hace 2 años.

Becky Lynch no es una estrella. ELLA ES LA SUPERESTRELLA. Y se los digo desde ahora: No hay Charlotte, Alexa Bliss o Ronda Rousey que pueda detener a “The Man” en su gesta de ser la mejor del planeta.

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Jacqmi  Torres

Explicar mis temas es como establecer un "darker deeper criminal link". Trato de unir los deportes, el cine y la música con sus influencias culturales (pero mucho énfasis en el “trato”). Del Wakanda de Puerto Rico —aka Caguas— y lo demás, pues, es la isla. Viviendo como Globetrotter. Si me ves en tu ciudad, págate un round.